
Susúrrame al oído,
muy suave, muy quedo;
mientras tus dedos
recorren en cascada,
la piel de tus anhelos.
Dibújame un alba
en las colinas del deseo;
liberemos las pasiones
para que las atrape el viento,
y en espiral las eleve
a perderse en el firmamento.
Sostenme en la liturgia
que abraza la eteriedad;
y en el precioso vuelo
de dos almas robando sueños,
atraparemos del cielo
el ansiado sino de la eternidad.
Venus
muy suave, muy quedo;
mientras tus dedos
recorren en cascada,
la piel de tus anhelos.
Dibújame un alba
en las colinas del deseo;
liberemos las pasiones
para que las atrape el viento,
y en espiral las eleve
a perderse en el firmamento.
Sostenme en la liturgia
que abraza la eteriedad;
y en el precioso vuelo
de dos almas robando sueños,
atraparemos del cielo
el ansiado sino de la eternidad.
Venus
No hay comentarios:
Publicar un comentario