
Quisiera robarle al viento
caricias arrebatadas a tu rostro
y que en su viaje presuroso
olvida son para mí.
Quisiera que tu boca,
fruto maduro y profano,
posara en mí sus labios
para saciar mi sed de ti.
Quisiera que al silencio,
en el que me refugia mi alcoba,
sea tu voz la que lo viola
diciéndome que estás allí.
Quisiera de la memoria de tus manos
ser duende o ser arcano
y en el recuerdo de sus palmas
sentir que mi piel llega a vivir.
Quisiera en tu pupila
ser el más bello paisaje,
aquel que en un vagabundeo
despierta mil sensaciones en ti.
Quisiera que de las aguas
en donde tu ser refleja
rompieran mil burbujas
y mi rostro tú veas ahí.
Quisiera ser la copa
donde bebe tu deseo,
sorbo a sorbo en sosiego
y en postrera gota explota.
Quisiera de tu arcón rojo
ser el más intenso latido,
el que hace correr tu río
y te recuerda que en ti vivo.
Venus
caricias arrebatadas a tu rostro
y que en su viaje presuroso
olvida son para mí.
Quisiera que tu boca,
fruto maduro y profano,
posara en mí sus labios
para saciar mi sed de ti.
Quisiera que al silencio,
en el que me refugia mi alcoba,
sea tu voz la que lo viola
diciéndome que estás allí.
Quisiera de la memoria de tus manos
ser duende o ser arcano
y en el recuerdo de sus palmas
sentir que mi piel llega a vivir.
Quisiera en tu pupila
ser el más bello paisaje,
aquel que en un vagabundeo
despierta mil sensaciones en ti.
Quisiera que de las aguas
en donde tu ser refleja
rompieran mil burbujas
y mi rostro tú veas ahí.
Quisiera ser la copa
donde bebe tu deseo,
sorbo a sorbo en sosiego
y en postrera gota explota.
Quisiera de tu arcón rojo
ser el más intenso latido,
el que hace correr tu río
y te recuerda que en ti vivo.
Venus
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